La salsa de tomate, con tomate concentrado, ¡la receta perfecta!

La salsa de tomate es un ingrediente esencial en muchos platos de la cocina mediterránea. Desde las clásicas pastas italianas hasta las deliciosas pizzas, esta salsa le da un sabor único y característico a las preparaciones. Sin embargo, conseguir el equilibrio perfecto entre acidez y dulzor puede resultar todo un desafío. La salsa de tomate, con tomate concentrado, ¡la receta perfecta!

Una de las formas más efectivas de lograr una salsa de tomate sabrosa y concentrada es utilizando tomate concentrado. Este producto se obtiene a partir de la cocción prolongada de tomates frescos, lo que permite una mayor concentración de sabor y un espesor ideal para una salsa consistente.

Para preparar esta receta perfecta de salsa de tomate con tomate concentrado, necesitarás los siguientes ingredientes: tomate concentrado, tomates frescos maduros, cebolla, ajo, aceite de oliva, azúcar, sal y especias al gusto, como orégano y albahaca.

El primer paso es pelar y picar los tomates frescos. Luego, en una sartén grande, calienta un poco de aceite de oliva y añade la cebolla y el ajo picados finamente. Cocina a fuego medio hasta que estén dorados y fragantes.

A continuación, agrega los tomates frescos y cocina a fuego lento durante unos 15 minutos, removiendo ocasionalmente. Esto permitirá que los tomates se ablanden y suelten su jugo natural.

Luego, añade el tomate concentrado y mezcla bien. El tomate concentrado aportará ese sabor intenso y concentrado que buscamos en nuestra salsa. Añade también una pizca de azúcar para equilibrar la acidez del tomate.

A continuación, sazona la salsa con sal y especias al gusto. El orégano y la albahaca son clásicos en la salsa de tomate, pero también puedes agregar otras hierbas y especias de tu preferencia.

Continúa cocinando a fuego lento durante al menos 30 minutos, revolviendo ocasionalmente. Esto permitirá que los sabores se mezclen y se intensifiquen.

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Una vez que la salsa esté lista, puedes utilizarla inmediatamente o dejarla reposar durante unas horas para que los sabores se potencien aún más.

Esta salsa de tomate con tomate concentrado es perfecta para acompañar pastas, pizzas, albóndigas, pollo a la parmesana y muchas otras preparaciones. También puedes guardarla en frascos esterilizados y utilizarla como base para otras salsas o como aderezo para ensaladas.

El mejor tomate para salsas: ¡descúbrelo aquí!

Cuando se trata de hacer una deliciosa salsa, el tomate es uno de los ingredientes más importantes. No todos los tomates son iguales, y elegir el adecuado puede marcar la diferencia en el sabor y la calidad de la salsa. Aquí te mostraré cuál es el mejor tomate para salsas.

1. Tomate San Marzano: Este tomate originario de Italia es considerado por muchos chefs como el mejor para hacer salsas. Es de pulpa firme, tiene pocos jugos y una piel fina, lo que hace que sea fácil de pelar y triturar. Además, tiene un sabor dulce y ácido que realza el sabor de la salsa.

2. Tomate Roma: También conocido como tomate italiano, el tomate Roma es otro favorito para hacer salsas. Tiene una forma alargada y es de pulpa densa, lo que lo hace ideal para cocinar. Su sabor es ligeramente ácido y su textura es perfecta para obtener una salsa espesa y sabrosa.

3. Tomate cherry: Aunque los tomates cherry son generalmente utilizados en ensaladas, también pueden ser una excelente opción para hacer salsas.


Tienen un sabor dulce y su tamaño pequeño los hace fáciles de manejar. Puedes utilizarlos enteros o cortarlos por la mitad para obtener una salsa con un toque diferente.

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4. Tomate de pera: Este tomate tiene una forma alargada similar a una pera y es muy jugoso. Su sabor suave y dulce lo convierte en una elección popular para salsas. Además, su piel fina facilita su pelado y su pulpa densa te dará una salsa con una textura perfecta.

Todo sobre el perfecto de tomate

El perfecto de tomate es un plato clásico y versátil que se puede disfrutar en una variedad de formas y preparaciones. Este plato se destaca por su sabor fresco y vibrante, así como por su textura jugosa y suave.

Para comenzar, es importante seleccionar los tomates adecuados. Los tomates deben estar maduros pero firmes, con una piel brillante y sin manchas. Los tomates de variedades como el tomate de pera, el tomate Raf o el tomate Kumato son excelentes opciones debido a su sabor y consistencia.

Una vez que tengas los tomates, el siguiente paso es prepararlos correctamente. Para ello, es recomendable lavarlos y secarlos suavemente. Luego, puedes cortarlos en rodajas finas, en cubos pequeños o en la forma que prefieras. También puedes pelar los tomates si lo deseas, sumergiéndolos en agua caliente durante unos segundos y luego enfriándolos en agua fría.

El aliño es un elemento clave para realzar el sabor del perfecto de tomate. Puedes utilizar una combinación de aceite de oliva virgen extra, vinagre balsámico, sal marina, pimienta y hierbas frescas como albahaca o perejil. Esta mezcla de sabores complementará la dulzura natural de los tomates y añadirá una dimensión adicional a la preparación.

Además, puedes añadir otros ingredientes para enriquecer el perfecto de tomate. Por ejemplo, puedes incorporar mozzarella fresca en rodajas, aceitunas negras, cebolla roja en juliana, aguacate en cubos o incluso mariscos como camarones o pulpo. Estos ingredientes añadirán diferentes texturas y sabores al plato.

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El perfecto de tomate se puede servir de diversas maneras. Puedes presentarlo como una ensalada fresca y ligera, acompañado de pan tostado o como una guarnición para carnes o pescados. También puedes utilizarlo como base para otras preparaciones, como una bruschetta o una salsa de tomate casera.

1. Añade especias y hierbas aromáticas: Para darle un sabor extra a tu salsa de tomate, no olvides agregar especias y hierbas aromáticas. Puedes utilizar ingredientes como ajo, cebolla, orégano, albahaca, perejil, tomillo, entre otros. Estas especias y hierbas realzarán el sabor del tomate concentrado y le darán un toque único a tu salsa.

2. Cocina a fuego lento: Para obtener una salsa de tomate espesa y sabrosa, es importante que la cocines a fuego lento. De esta manera, permitirás que los sabores se mezclen y se intensifiquen. Además, el tomate concentrado necesita tiempo para reducirse y espesar adecuadamente. Cocinar a fuego lento también evitará que la salsa se queme o se pegue en el fondo de la olla, asegurando así un resultado perfecto.