Calendario de la huerta en Asturias: planifica tus cultivos




Asturias es una región del norte de España que se caracteriza por su clima húmedo y suelos fértiles, lo cual la convierte en un lugar ideal para cultivar una gran variedad de alimentos. Sin embargo, para tener éxito en la huerta asturiana es importante planificar adecuadamente los cultivos, teniendo en cuenta las condiciones climáticas y las necesidades de cada planta. Calendario de la huerta en Asturias: planifica tus cultivos

El calendario de la huerta en Asturias es una herramienta fundamental para organizar las labores de siembra, trasplante y cosecha a lo largo del año. Este calendario se basa en la experiencia de los agricultores locales y tiene en cuenta las particularidades del clima asturiano.

En general, el calendario de la huerta en Asturias se divide en dos temporadas: la temporada de primavera-verano y la temporada de otoño-invierno. En la temporada de primavera-verano, que va desde marzo hasta septiembre, se siembran cultivos como tomates, pimientos, berenjenas, calabacines, lechugas, zanahorias, entre otros. Estas plantas requieren de temperaturas más cálidas y días más largos para crecer y desarrollarse adecuadamente.




Por otro lado, en la temporada de otoño-invierno, que va desde octubre hasta febrero, se siembran cultivos como coles, acelgas, espinacas, nabos, habas, entre otros. Estas plantas son más resistentes al frío y se adaptan mejor a las condiciones climáticas de Asturias durante esta época del año.

Es importante destacar que, aunque el calendario de la huerta en Asturias ofrece una guía general, cada huerto y cada agricultor pueden tener particularidades y preferencias propias. Por eso, es recomendable adaptar el calendario a las necesidades y condiciones específicas de cada huerta.

Además, el calendario de la huerta en Asturias también tiene en cuenta las fases lunares, ya que se cree que la influencia de la luna puede afectar el crecimiento de las plantas. Según esta creencia, se recomienda sembrar en luna creciente para promover el crecimiento de las plantas y cosechar en luna menguante para obtener alimentos más duraderos.

Planificamos un huerto eficientemente

La planificación de un huerto eficiente es esencial para lograr un buen rendimiento y aprovechar al máximo el espacio y los recursos disponibles. A continuación, se presentan algunos pasos clave para planificar un huerto de manera eficiente:

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1. Análisis del espacio disponible: Antes de comenzar a plantar, es importante evaluar el espacio disponible y determinar el tamaño y la disposición del huerto. Esto incluye considerar la cantidad de luz solar que recibe el área, la topografía del terreno y cualquier restricción de espacio.

2. Selección de cultivos: Una vez que se haya analizado el espacio, es necesario seleccionar los cultivos adecuados para el huerto. Es importante considerar las condiciones climáticas de tu área, la duración de la temporada de crecimiento y las necesidades específicas de cada planta. También se debe tener en cuenta la rotación de cultivos para evitar la acumulación de plagas y enfermedades.

3. Diseño del huerto: El diseño del huerto es fundamental para maximizar el espacio y facilitar el mantenimiento. Se pueden utilizar diferentes técnicas, como la siembra en camas elevadas o la utilización de bordes y senderos, para optimizar el cultivo y facilitar el acceso a las plantas.

4. Planificación de la siembra: Una vez seleccionados los cultivos y diseñado el huerto, se debe planificar la siembra de acuerdo con las necesidades de cada planta. Es importante considerar la compatibilidad entre los diferentes cultivos y aprovechar al máximo los espacios disponibles.


Un buen plan de siembra también puede ayudar a maximizar la cosecha y evitar la competencia entre las plantas.

5. Gestión del riego: El riego eficiente es esencial para un huerto exitoso. Es importante conocer las necesidades de agua de cada cultivo y utilizar técnicas de riego adecuadas, como el riego por goteo o el riego por capilaridad. Además, se puede aprovechar el agua de lluvia o reutilizar el agua de lavado de alimentos para reducir el consumo de agua.

6. Control de plagas y enfermedades: Para mantener un huerto eficiente, es necesario implementar estrategias de control de plagas y enfermedades. Esto puede incluir el uso de métodos orgánicos, como el uso de plantas repelentes, la rotación de cultivos y el uso de trampas. También es importante estar atento a los signos de enfermedades o plagas y tomar medidas rápidas para evitar su propagación.

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Plantación de calabacines en Asturias

En Asturias, la plantación de calabacines es una actividad agrícola cada vez más popular debido a las condiciones climáticas favorables y la creciente demanda de este vegetal en el mercado local. La región cuenta con suelos fértiles y un clima templado y húmedo, lo que proporciona un entorno propicio para el cultivo de calabacines.

Para comenzar la plantación de calabacines en Asturias, es importante seleccionar una variedad adecuada que se adapte a las condiciones climáticas y de suelo de la región. Algunas variedades recomendadas para el cultivo en Asturias son el «Black Beauty» y el «Gold Rush».

Una vez seleccionada la variedad, se debe preparar el suelo adecuadamente. Es recomendable realizar una labranza profunda para asegurar una buena aireación y drenaje del suelo. Además, se puede añadir abono orgánico para mejorar la fertilidad y la estructura del suelo.

La siembra de los calabacines en Asturias se realiza generalmente en primavera, cuando las temperaturas son más cálidas y estables. Se pueden sembrar directamente en el suelo o en recipientes para luego trasplantar las plántulas al campo.

Para sembrar directamente en el suelo, se deben hacer surcos de aproximadamente 2 centímetros de profundidad y colocar las semillas a una distancia de unos 50 centímetros entre sí. Luego, se cubren ligeramente con tierra y se riegan de manera regular.

En el caso de utilizar recipientes, se recomienda sembrar una o dos semillas por maceta y después trasplantar las plántulas al campo cuando tengan al menos cuatro hojas verdaderas.

Durante el crecimiento de los calabacines, es importante mantener el suelo húmedo pero no encharcado. El riego regular y la aplicación de mulching ayudarán a conservar la humedad y a evitar el crecimiento de malas hierbas.

Además, es recomendable realizar un manejo adecuado de las plagas y enfermedades que pueden afectar a los calabacines. Algunas de las plagas comunes en Asturias son los pulgones y los trips, mientras que la mildiu y la podredumbre de la raíz son enfermedades a tener en cuenta.

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1. Conoce el clima y las condiciones de tu zona: Asturias cuenta con un clima húmedo y temperaturas suaves durante todo el año. Es importante tener en cuenta estas condiciones al momento de planificar tus cultivos. Investiga cuáles son las especies de plantas que se adaptan mejor a este clima y cuáles son los meses más favorables para su siembra y cosecha. Además, ten en cuenta la cantidad de lluvias que se registran en cada temporada, ya que esto puede afectar el desarrollo de tus cultivos.

2. Rotación de cultivos: la rotación de cultivos es una práctica esencial para mantener la salud del suelo y prevenir enfermedades y plagas. Planifica la rotación de tus cultivos de acuerdo a sus requerimientos nutricionales y a su familia botánica. Evita sembrar la misma especie en el mismo lugar año tras año, ya que esto agota los nutrientes del suelo y aumenta el riesgo de enfermedades y plagas. Además, la rotación de cultivos ayuda a mantener el equilibrio del ecosistema de la huerta y promueve la biodiversidad.

Recuerda que la planificación de tus cultivos en la huerta es fundamental para lograr buenos resultados y maximizar la producción. Toma en cuenta estos consejos y adapta tu calendario a las condiciones específicas de tu huerta en Asturias.